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Información General
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Imagen: https://seminariopensamiento.files.wordpress.com/2014/06/leviatc3a1n-hobbes.jpg
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Título y subtítulo
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El Levitán
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Tipo de documento
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Libro
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Acceso al documento (dónde está, código)
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Ediciones
Artemisa S.A.S
ISBN:
927-958-56680-4-1
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Autor(es)
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Thomas
Hobbes
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Ciudad
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Inglaterra
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Año
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1651,
primera edición
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Palabras Claves
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Estado,
Naturaleza, Esclavo, Pacto , Unión, Derechos, Libertad, Contractualismo,
Iusnaturalismo
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Categoría(s) con la que se relaciona
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Filosofía
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Resumen
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PARTE I – DEL HOMBRE
En la primer parte del libro, Hobbes hará una
estudio del hombre para después estudiarlo en la sociedad, para entender el
pensamiento de Hobbes debemos tener en cuenta que él vivió en el marco de la
guerra civil inglesa y las guerra de los 30 años, estas guerras dejaron
millones de muertos, Hobbes en su posición de espectador llega a la conclusión
de que el hombre es malo por naturaleza.
Analiza el conocimiento humano, cuyo origen fundamenta en
la experiencia. La experiencia, según Hobbes, se forma por la repetición de
hechos que se irán almacenando en la memoria, por lo que son fuente de sensaciones
que permiten la producción de imágenes memorizadas. Los recuerdos son
utilizados en estas combinaciones mentales y posibilitan al hombre simular
los acontecimientos futuros y adquirir, por lo tanto, una indispensable
prudencia. El hombre actuará según su experiencia, mediante la cual tratará
de evitar los resultados indeseados que ha sufrido en momentos anteriores. El
elemento fundamental que hará que este proceso sea mucho más rápido es la
palabra, ya que permite el tránsito de lo mental a lo verbal, oral y escrito,
razón por la cual favorece la emergencia de la verdad. Si decimos la verdad
podemos transmitir nuestra experiencia y recibir la de otros, con lo cual
podremos complementarnos mutuamente. Sin embargo, al tener datos equivocados,
la ausencia de veracidad en esta comunicación tendría un efecto nefasto sobre
nuestra prudencia. El discurso es, sin embargo, fuente de errores y de
engaños que deben ser eliminados con el fin de obtener definiciones rigurosas
que, a su vez, se conviertan en vías de acceso a la ciencia. Estos errores no
tienen por qué ser inevitablemente malintencionados por el prójimo, sino que
pueden ser producto de una falta de precisión lingüística. La palabra es la
base de la razón y se adquiere por la acción, siendo esta fuente de
sensaciones y de imágenes que se intelectualizan tras la adquisición de una
metodología. La razón se caracteriza, según Hobbes, por el “cálculo de las
consecuencias” de nuestros pensamientos. Descompondrá la situación que se
presenta ante ella y analizará, según su experiencia, los posibles
acontecimientos futuros para elegir el que más le convenga.
Después Hobbes nos habla de sobre el hombre desde una
perspectiva contractualista, en
búsqueda de como es hombre desde el primer momento antes de lo político, nos
habla de un hombre que solo se interesa por satisfacer sus necesidades, un
hombre que se deja llevar por sus deseos, el problema en estado al cual
Hobbes, denomina estado de naturaleza, es cuando se desea lo mismo que
alguien más , ahí nace una lucha y empieza un guerra de todos contra todos,
nace el miedo, el miedo a morir, por eso el hombre lógicamente entiende que
no debe hacer lo que no quiere que le hagan a él. Entonces intenta actuar
bien, pero no lo hace por respeto al otro sino por cuidar de sí mismo, no
podían vivir bajo esta condición hostil, ,así que los hombres se reúnen y
hacen un pacto social, en el cual renuncian a su libertad, esta capacidad de
autogobierno, que se denomina como su leviatán, los hombres le dan forma a
este leviatán, Hobbes nos dice que debería ser o él prefería que fuera un
monarca, el cual está por fuera de las leyes pero está atado a los deseos del
pueblo, así como el pueblo se organizó para elegirlo y darle el poder, estos
también tienen el derecho a levantarse sobre el sino se sienten representados
por él.
PARTE II - DEL ESTADO
En esta segunda parte el libro trata fundamentalmente en las causas, generación y definición de un Estado (capítulo XVII) y los derechos de los soberanos por institución (capítulo XVIII). Según Hobbes, la finalidad del Estado es la de garantizar la supervivencia y el bienestar de los individuos frente a las pasiones naturales que los llevan a la catástrofe y a la miseria de la guerra. El afán de dominar y no ser dominados, el deseo incontrolado de ganar todos los honores y beneficios, lleva a los hombres al enfrentamiento y la muerte (a pesar de tener como uno de sus intereses “prioritarios” la paz y la auto conservación). Es por eso que, para que los hombres puedan respetar los acuerdos que los lleven a mayores grados de civilización y armonía, se necesita un garante que mantenga los acuerdos y la paz ya sea por la fuerza o el castigo. Este garante es el Estado, el poder visible que hará respetar la ley y protegerá a los hombres de una guerra externa o interna.
El Estado, instrumento de preservación y
fundamento para una vida más tranquila, se generará por medio de un pacto por
el cual los hombres, obligándose unos a otros, otorgarán su libertad,
conferirán su poder y fortaleza a un hombre o asamblea de hombres, en otras
palabras, reducir “sus voluntades a una sola voluntad”. El Estado representará
a todos los individuos y será un solo individuo cuyos actos serán reconocidos
por todos como propios sometiendo su voluntad a él. Leviatán surgirá para
limitar con su poder restrictivo las pasiones naturales de los hombres que lo
llevan a la perdición a cambio de la alienación de las libertades
individuales. El titular del Estado recibe el nombre de soberano y cada uno
de los que se someten a él recibe el nombre de súbdito.
El Estado instituido es aquel al cual se le otorgará por medio de un pacto el derecho de representar a todos los individuos en la figura de un hombre o asamblea de hombres y se le autorizará, en todos sus juicios y acciones, a asumir sus actos como autoría de todos los hombres, los que votaron a favor y en contra. Los derechos y facultades que derivan de la institución del Estado serán ejercidos por aquel que goce del poder soberano otorgado por el pueblo. En síntesis, las consecuencias de la institución serían:
1. Los
individuos no pueden hacer un pacto nuevo, es decir, no pueden cambiar de
forma de gobierno.
2. No
puede haber un quebrantamiento del pacto por las acciones del soberado porque
su autoría no recae en él.
3. El
soberano no puede dañar a ningún súbdito porque su voluntad no recae en él
mismo sino en la voluntad de todos, por tanto, no puede ser acusado de
injusticia.
4. La
minoría debe regirse al soberano por el voto de la mayoría sin ninguna
oposición.
5. El
soberano dicta las leyes civiles y las leyes de la propiedad.
6. El
soberado tiene facultades de declarar la guerra y la paz
7. El
soberano representa la indivisibilidad de los poderes
8. El
soberano elige a sus consejeros, ministros y magistrados
9. El
soberano dictamina la censura a determinadas doctrinas que puedan significar
un peligro, entre otros.
PARTE III – DEL ESTADO CRISTIANO
En esta parte Hobbes habla sobre las relaciones
entre el poder espiritual y el poder temporal, Hobbes considera que la
iglesia debía sumirse ante el monarca.
Hobbes
investiga la naturaleza de un Estado cristiano. Esto da lugar inmediatamente
a la pregunta de en qué escrituras deberíamos confiar y por qué. Si alguna
persona reclama que lo sobrenatural es superior a lo civil, entonces habría
caos, y el deseo principal de Hobbes es evitarlo. Por tanto, concluye que no
podemos conocer infaliblemente la revelación
divina dada por otra persona; ya que cuando Dios
habla al hombre, es por medio del propio hombre o de otro igual al que le ha
hablado anteriormente. La persona con la que Dios habló le entendió
perfectamente, pero eso no quiere decir que cuando el revelado se lo cuente a
otro, esta otra persona le comprenda; por lo que es difícil, por no decir
imposible, saber con certeza lo que Dios quiere. Además, que alguien
demuestre que Dios le ha hablado es prácticamente imposible, por lo que no puede
esperar que los demás le crean. Como esto podría ser considerado como una
herejía (al aplicarse a la Biblia), Hobbes dice que se necesita una prueba, y
la verdadera prueba es contrastar los dichos de los que oyen a Dios con las
sagradas escrituras -ya que considera que las escrituras son las enseñanzas
que Dios ha dado-, y la muestra de un milagro. Si ambos requisitos se
cumplen, es un verdadero profeta. Como en la actualidad ver un milagro es algo poco probable, se considera a la Biblia
como única fuente verdadera de fe.
Por
último, se plantea qué poder tiene la Iglesia sobre aquellos que, siendo
soberanos, han elegido la fe cristiana. Concluye que los reyes cristianos son
los pastores supremos de su pueblo y tienen el poder de ordenar a sus
pastores lo que deseen, pueden enseñar a la iglesia, es decir, instruir a sus
súbditos.
PARTE IV – DEL REINO DE LAS TINIEBLAS
En esta cuarta parte el libro trata acerca de la
tiniebla espiritual debido a la errónea interpretación de la escritura
(capítulos XLIV – XLV)
En esta última parte, Hobbes ejerce una severa crítica a la iglesia de Roma acusándola de haber creado una falsa doctrina cristiana propagando la oscuridad en la verdadera interpretación de las escrituras y negándole la luz al evangelio. El reino de las tinieblas es la agrupación de farsantes que quieren dominar a la humanidad difundiendo erróneas doctrinas para su beneficio personal y estorbando a aquellos que se preparan para recibir el reino de Dios. Son cuatro las causas de las tiniebla espirituales:
1. La mala
interpretación de las Escrituras.
2. La
demonología de los poetas, tratando de demonios que no son más que
construcciones de la imaginación. Critica muchas prácticas del catolicismo,
como la veneración de los santos, las imágenes, reliquias y otras cosas
practicadas por la Iglesia de Roma, afirmando que no están permitidas por la
palabra de Dios.
3. Mezclando
las reliquias, las escrituras y la filosofía griega (especialmente Aristóteles) han
causado grandes estragos. Hobbes no es muy amante de los filósofos en
general. Desprecia el hecho de que muchos hayan tomado la filosofía
aristotélica y hayan aprendido a llamar, a las distintas commonwealths,
tiranías (como lo fue Atenas en su momento). Al final de este apartado
aparece una idea interesante (además de que la oscuridad no sólo introduce
mentiras, sino que destruye verdades), que parece aparecer a raíz de los
descubrimientos de Galileo. Afirma que incluso habiendo verdades demostrables,
aquellos que están en la oscuridad condenarán a los iluminados que intenten
enseñárselas, gracias a las doctrinas de la Iglesia. La razón que estos
necios dan es que va en contra de la verdadera religión, sin embargo, si son
verdades demostrables, ¿Cómo pueden ir en contra de lo que Dios dice? Sin
embargo, Hobbes no tiene problemas con la supresión de algunas verdades si es
necesario, esto es, si tienden a desordenar el gobierno al dar pie a una
rebelión. Si este fuese el caso opina que más vale que sean acalladas y que
se castigue a sus predicadores, aunque estas medidas sólo podrán ser tomadas
por el soberano.
4. Interviniendo
y modificando las tradiciones y la historia se daña también a la luz. Hobbes
se plantea quién se beneficia de estos engaños. Expone el caso de Cicerón, el
cual afirma que uno de los jueces más crueles de Roma era un gran hombre;
pues en los casos penales en los que el testimonio del testigo no era suficiente,
tenía la costumbre de preguntarles a los acusadores cui bono, esto es,
qué beneficios obtenían con el caso. Esto es así porque entre los móviles más
obvios que uno puede ver están los beneficios. Hobbes concluye que de todo
esto, los beneficiarios son la Iglesia y su jerarquía.
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Contenidos
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El Texto
se divide en 4 libros, el primero que se denomina DEL HOMBRE
consta de 16 capítulos, el
segundo libro recibe el nombre DEL ESTADO el cual se divide en 15 capítulos,
el tercer libro Hobbes lo llamará DE UN ESTADO CRISTIANO tiene 12 capítulos,
el cuarto capítulo EL REINO DE LAS TINIEBLAS contiene 4 capítulos.
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Metodología
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Metodología
materialista metódica
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Conclusiones
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Considero
que Hobbes escribe este libro en el marco de las guerras de las que él fue un
espectador, por eso decide escribir un libro el cual describa la importancia
del poder y respeto por un estado en este caso un monarca, en comparación de
lo que se había hecho en la antigua Grecia decide analizar al hombre desde su
forma más animal.
Hobbes
es muy importante para la política en la modernidad, ya que pone las bases
para lo que posteriormente seria el liberalismo, aunque él no fuera
liberalista, pone bases como que nosotros podamos elegir a nuestros
representantes y así mismo quitarles el poder si ellos no satisfacen nuestros
deseos, también contribuye a que el racionalismo prime por sobre la figura de
la religión algo por lo cual fue tan cuestionado por la iglesia católica,
gracias al pensamiento de Hobbes podemos concebir una política tan diversa en
la actualidad y también que los gobiernos tuvieran la inserción del derecho
como base de una sociedad que busca su libertad, sigue existiendo el leviatán
esta figura sintética creada por los hombres, todos nuestros gobiernos tienen
algo de este monstruo marino y nosotros lo hemos creado
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Fuentes / Referencias
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viernes
El Leviatán
martes
Sesión 8
Sesión
8
La sesión se llevó a cabo el día 5 de junio de 2019.
Para esta sesión nos acompañan tres compañeros,
estudiantes de la carrera pero los cuales van algunos semestres más adelante,
el tema central en esta primera parte de la sesión será la constitución
política de 1991.
La constitución es un contrato social, en este caso
la de Colombia está conformada por 380 artículos de derechos, 36 de derechos
humanos y 13 del hombre que son brindados por un estado regulador, manteniendo
la relación fuerza y poder, soberano y pueblo, pueblo y pueblo, que deriva en
el gobierno, esta concesión se denomina pacto social, lo cual es un acuerdo
común. Las necesidades básicas son abrigo, alimento esto en pro de asegurar la
vida.
Cada deber se convierte en un derecho, cada derecho
se convierte en un deber.
La justicia es el cumplimiento de la ley. Colombia
tiene la mayor cantidad de derechos, pero el menor ejercicio de derechos.
La
Ciudad de Dios
Una de las grandes obras de San Agustín, a parte
de Las Confesiones, es La Ciudad de Dios, que
se trata de una propuesta sobre una nueva forma de sociedad civil, que pretende
impulsar los valores de la humanidad en virtud de vivir conforme a la doctrina
cristiana. También es escrita para responder a las críticas que los paganos
hacían contra el cristianismo. Esta obra se escribió en los años de la vejez de
San Agustín, entre el 412 y el 426, el idioma en el que fue escrito
originalmente es el latín, sin embargo tomaré la traducción de Clemente
Fernández como referencia para plantear mi análisis, me basaré también en la
selección de textos de la BAC
Esta obra esta dividid en 22
libros que describen hasta cierto punto la utopía de una sociedad celestial que
se debe empezar a vivir ya en la tierra y cuyos principios están en contra de
la sociedad pagana.
San Agustín motivado por enseñar
las verdades de fe que han sido olvidadas, no enseñadas u opacadas por otras
corrientes politeístas que habían dentro de la sociedad civil romana, redacta
una apología contra los incrédulos, en la cual se empieza afirmando que el amor
de Dios a su creación le llevó a tomar la decisión de prometer una ciudad muy
especial, que trasciende los límites de lo terreno para aquellos que emprendan
el camino de obrar según sus mandatos, “la ciudad de Dios o ciudad celeste”, ya
que Dios que es justo, da a cada quien lo que se merece, según sus acciones.
Esta ciudad se encuentra en lo eterno, en lo inmutable, en aquello donde nada
perece; esta ciudad ya había sido prometida dentro de las escrituras, más para
alcanzarla dice San Agustín que solamente el hombre bueno podrá llegar a ella,
pero, ¿qué se necesita para ser un hombre que obra según los mandatos de Dios?
Ante todo se hace referencia a que la persona es dotada de la capacidad de
libertad, de decidir cómo obrar en su realidad, porque el mismo Dios ha donado
a los hombres este libre albedrio que le da a cada uno la capacidad de actuar
según su propia voluntad en “la ciudad terrena”, del mismo modo, se hace la
distinción de que Dios “hizo al hombre animal racional de alma y cuerpo”, e
incluso esta racionalidad nos permite conocer y distinguir lo mutable de lo
inmutable. Por este motivo, éste debe ser consciente de todas sus acciones,
orientándolas a la búsqueda de la verdadera felicidad que es Dios mismo, quien
es el autor por excelencia de toda la creación, afirma San Agustín. Sin
embargo, algunos hombres habiéndose dejado llevar por la perversión de su
voluntad, gozan para sí mismos de los bienes terrenos que la divinidad les ha
otorgado libremente, convirtiéndose en egoístas y en viciosos del placer
mundano. En cambio, lo ideal que plantea San Agustín seria que “de las cosas
temporales debemos usar, no gozar, para merecer gozar las eternas”.
Debido a que la moral del hombre
debe encaminarse al bien del yo, y al del otro, cristianamente conocido como el
amor al prójimo. Para esto mismo, San Agustín, afirma que Dios aparte de los
sentidos externos que le ha concedido al hombre, le ha dado un sentido interno
que proviene de lo divino, el cual lo ilumina y le hace darse cuenta de que ama
aquello que lo ha creado, en consecuencia esto lo lleva a saciar este vacío,
esto lo logra en la adhesión plena a la voluntad de Dios, en cambio, aquel que
no se adhiere a Él no alcanza la felicidad eterna, sino una perecedera.
“Los ciudadanos de la ciudad
terrena dieron la primacía a sus dioses sobre el Fundador de la Ciudad de
santa, sin advertir que El es el Dios de los dioses, y no de los dioses falsos,
o sea, de los impíos y soberbios”. Este es un claro ejemplo que sale a
relucir por lo que anteriormente afirmaba San Agustín, el error ha sido que los
paganos al adoptaron otras deidades, que fueron creadas por ellos mismos, los
cuales los llevan a amar desordenadamente las cosas de la tierra, inclinándose
así hacia el mal, y a caer en el vicio de complacerse a sí mismos, porque lo
que es obra del hombre puede segar el espíritu impidiendo que la luz de la
divinidad ilumine el corazón de la persona.
Por otro lado San Agustín hace
consciente al hombre de que “esta vida no es más que una carrera hacia la
muerte. No permite a nadie detenerse o caminar más despacio, sino que todos
siguen el mismo compás y se mueven con la misma presteza”. De esta manera
si el hombre quiere ser partícipe de “la ciudad de Dios” cuando la vida
abandone su cuerpo, tiene que aprender a manejar su voluntad, aunque también
para gozar de lo eterno aquí en la tierra, no debe corromper su corazón,
poniendo su felicidad en las cosas efímeras y pasajeras, como en el dinero, el
poder, el exceso en el comer y en el beber, la concupiscencia, la
avaricia, o simplemente en las cosas materiales de este mundo que no están
ordenadas hacia Dios, sino que más bien, tiene que fijar su mirada en los
bienes celestiales, para así poder ir también gozando en la tierra de la paz en
el alma y en el cuerpo, porque “la paz del cuerpo es la ordenada complexión de
sus partes; y la del alma irracional, la ordenada calma de sus apetencias”. En
este sentido, San Agustín pretende aclarar que el alma, la cual es una cualidad
del cuerpo, es trascendente, y por tanto puede ser partícipe de lo celestial
porque es incorruptible, sólo cuando ésta domina su voluntad y controla sus
deseos desordenados.
En efecto, dentro de esta
sociedad, donde el hombre es responsable de su comportamiento y hace un
uso correcto de las cosas temporales, es en este sentido que se revela la
política dentro de la ciudad terrenal, en la correcta visión de alcanzar la
ciudad celestial, que consiste en el servicio, la humildad, la unidad y en el
respeto a la dignidad de la persona en sí misma y en los otros, e incluso dice
San Agustín, que la autoridad de los que tienen poder en la sociedad debe estar
en función de los demás, porque “no mandan por deseo de dominio, sino por deber
de caridad; no por orgullo de reinar, sino por la bondad de ayudar”,[6] de ello que los que controlan la
sociedad busquen la justicia dando a cada uno los deberes y derechos que le competen,
para que así los ciudadanos se sometan a sus autoridades y a las leyes
mortales, mientras están de viajeros en la vida temporal.
Por último, parece muy evidente
que San Agustín recomienda que si el hombre pretende alcanzar la paz y la
felicidad celestial, es tarea que desde ahora vaya perfilando su alma a la
entrega desinteresada por el prójimo y al amor del único Dios que lo ha creado,
porque la ciudad de Dios se empieza a vivir ya aquí en la tierra, sin embargo
se encuentra en una continua lucha con la ciudad terrena, ya que en ésta
habitan seres que no reconocen a su creador, poniendo sus felicidad en las
cosas temporales, que ciegan su amor hacia sí mismos, debido a que han desviado
su voluntad por caminos desordenados. En conclusión es tarea del ser humano
vivir “la doble ciudadanía por la cual el hombre puede ser miembro de la ciudad
de Dios, sin dejar de ordenar su vida temporal, dentro del marco de la sociedad
civil y de acuerdo con sus normas”.
Tratado de ley
La
Ley
Sobre la ley Tomás de Aquino la
ubica como uno de los principios que rigen los actos exteriores del hombre. La
define como “cierta ordenación al bien común promulgada por aquel que tiene a
su cargo una comunidad”. La dicha definición se entiende por cuatro elementos:
1- Es producto de la razón. 2- Está encaminada un bien común, 3- Promulgación,
4- Emanada de la voluntad de una autoridad.
Del primer elemento Santo Tomás nos dice
que pertenece a la razón dado que una ley está encaminada a producir en el
hombre dos conductas: hacer algo o abstenerse, y la razón es el primer mandato
que rige la conducta del ser humano, por ende la razón es parte esencial de la
ley, es decir toda ley debe estar sujeta por la razón, de esto se concluye que
si la razón es parte de la ley y la ley prescribe una conducta de hacer o no
hacer, la razón dirige a la voluntad para orientarla a un fin, mismo que impone
la razón. Del Segundo elemento, Santo Tomás nos dice que la razón está
encaminada a un fin en el hombre que es la felicidad, por en ende la finalidad
de toda la ley es la felicidad provocada un bien, pero no un buen particular
como a simple vista se puede dejar ver si no que el hombre al ser parte de un
sociedad no puede prevalecer el bien particular de uno solo de los individuos,
si el bien común, una felicidad perteneciente a todos los seres humanos, pero
con el bien común se tiene también un bien particular. Del tercer elemento, la
promulgación, es muy sencilla su explicación toda ley, como regladora de la
conducta humana, para encaminarse la bien debe ser llevada a cabo, es decir
cumplirse por los hombres dicho cumplimiento solo se podrá cumplir si el hombre
la conoce por lo que para que una ley sea ley debe ser promulgada, es decir
conocida por los hombres, esto le da el carácter obligatorio, incluso más que
el de ser parte de la razón o de llevarnos al bien común. En cuanto al cuarto y
último elemento Tomás de Aquino nos dice que no toda voluntad puede constituir
ley; al constituirse la ley para el bien común, un particular no podría ver por
el bien común, muy difícilmente lo haría, pero una comunidad que es un todo,
que es un cuerpo que también persigue la felicidad, un bien, es el único que
sabe qué puede ser bueno para él por lo tanto sólo la voluntad del pueblo
representada por su gobernante es la que puede constituirse en ley.
Tipos de Leyes
Santo Tomas de Aquino
nos dice que existen cuatro tipos de leyes:
1- Ley Eterna, 2- Ley
Natural, 3- Ley Humana, 4- Ley Divina; estas leyes van en or
den de prelación (excepto la última), tienen una lógica de sistema en la que todas tienen que estar de acuerdo con lo mandado por la primera ley: la Ley Eterna. De la primera ley nos deduce que es tal porque al ser la razón perteneciente a la ley, la razón de Dios, gobernante de todo el universo es la que está en la ley eterna y puesto que la razón de Dios es eterna, dicha ley ah de denominarse eterna; el principal problema que encuentra Santo Tomas de Aquino es en cuanto a su promulgación, si es eterna y no había nadie en la eternidad quién la conoce, el autor soluciona esta cuestión alegando que hay dos formas de promulgación: escrita y verbal, en cuanto a Dios atañe estos dos tipos de promulgación se cumplen pues el es eterno pero en cuanto a los seres como hombres y animales no pueden conocerla por ser eterna y ellos no; este tipo de ley son aquellas por las que se rige el mundo, las leyes de la física y demás que creó Dios para manejar el universo .En cuanto a la ley natural la define como “la participación de la ley eterna en la criatura racional”[2]; Santo Tomas de Aquino nos dice que la ley puede considerarse como una regla o como algo reglado, es decir conforme a esta regla, qué tanto participa de esta regla; como todos lo que existe se rige por la ley eterna, de uno u otro modo participan de ella, la cumplen, el hombre más por ser un ser racional, que se inclina al fin de la ley eterna; esta ley se refiere al modo de actuar que cada uno debería de seguir según Dios nos formó a un fin, por ejemplo, en el caso del hombre serían reglas muy básicas de convivencia, en los animales de igual manera, por ejemplo un venado seguirá la ley natural si pasta y anda con venados, pero no caza leones u otros animales y se vuelve poco sociable y nocturno. En cuanto a la ley humana se dice que es aquella que es temporal por ser mutable y tiene que participar de las dos anteriores: la eterna y la natural; tiene su sustento también en la razón pero en una razón más imperfecta, la humana, a diferencia de las otras dos que son producto de la razón de Dios, perfecta; esta ley no es otra mas que el Derecho, ese conjunto de normar que tiene como principal fin reglar la conducta humana en sociedad en un tiempo y lugar determinado; esta ley se encarga de regular la conducta del hombre en casos muy particulares, no regulados por la ley eterna y natural. La ley Divina es aquella dada por Dios pero sólo a los hombres, es decir la Biblia; esta ley, más que ser un tipo de ley diferente a las demás es una subespecie de la ley eterna, pues creada por la razón de Dios; esta ley se crea para dirigir el actuar del ser humana a su último fin, que es Dios, traducido en felicidad, puesto que ni la ley natural, ni la humana pueden llevarlo a la felicidad, y esta última no regula actos internos, sólo externos además de ser a veces contraria a ese fin; Santo Tomás de Aquino divide esta ley en dos: Nuevo y Antiguo Testamento, diferenciándolas que la segunda es más perfecta que la otra, por ser más apegada a la ley eterna. El autor menciona una quinta ley que el llama del pecado; trata de decir que esta ley no es ley porque no cumple con los elementos de una ley, pero replica esta idea argumentando que la ley es ley en cuanto a los racionales, mientras los hombres se acerquen a la razón la ley del pecado no es ley, pero mientras más se alejan se dejan llevar por esa ley, que los vuelve viscerales.
den de prelación (excepto la última), tienen una lógica de sistema en la que todas tienen que estar de acuerdo con lo mandado por la primera ley: la Ley Eterna. De la primera ley nos deduce que es tal porque al ser la razón perteneciente a la ley, la razón de Dios, gobernante de todo el universo es la que está en la ley eterna y puesto que la razón de Dios es eterna, dicha ley ah de denominarse eterna; el principal problema que encuentra Santo Tomas de Aquino es en cuanto a su promulgación, si es eterna y no había nadie en la eternidad quién la conoce, el autor soluciona esta cuestión alegando que hay dos formas de promulgación: escrita y verbal, en cuanto a Dios atañe estos dos tipos de promulgación se cumplen pues el es eterno pero en cuanto a los seres como hombres y animales no pueden conocerla por ser eterna y ellos no; este tipo de ley son aquellas por las que se rige el mundo, las leyes de la física y demás que creó Dios para manejar el universo .En cuanto a la ley natural la define como “la participación de la ley eterna en la criatura racional”[2]; Santo Tomas de Aquino nos dice que la ley puede considerarse como una regla o como algo reglado, es decir conforme a esta regla, qué tanto participa de esta regla; como todos lo que existe se rige por la ley eterna, de uno u otro modo participan de ella, la cumplen, el hombre más por ser un ser racional, que se inclina al fin de la ley eterna; esta ley se refiere al modo de actuar que cada uno debería de seguir según Dios nos formó a un fin, por ejemplo, en el caso del hombre serían reglas muy básicas de convivencia, en los animales de igual manera, por ejemplo un venado seguirá la ley natural si pasta y anda con venados, pero no caza leones u otros animales y se vuelve poco sociable y nocturno. En cuanto a la ley humana se dice que es aquella que es temporal por ser mutable y tiene que participar de las dos anteriores: la eterna y la natural; tiene su sustento también en la razón pero en una razón más imperfecta, la humana, a diferencia de las otras dos que son producto de la razón de Dios, perfecta; esta ley no es otra mas que el Derecho, ese conjunto de normar que tiene como principal fin reglar la conducta humana en sociedad en un tiempo y lugar determinado; esta ley se encarga de regular la conducta del hombre en casos muy particulares, no regulados por la ley eterna y natural. La ley Divina es aquella dada por Dios pero sólo a los hombres, es decir la Biblia; esta ley, más que ser un tipo de ley diferente a las demás es una subespecie de la ley eterna, pues creada por la razón de Dios; esta ley se crea para dirigir el actuar del ser humana a su último fin, que es Dios, traducido en felicidad, puesto que ni la ley natural, ni la humana pueden llevarlo a la felicidad, y esta última no regula actos internos, sólo externos además de ser a veces contraria a ese fin; Santo Tomás de Aquino divide esta ley en dos: Nuevo y Antiguo Testamento, diferenciándolas que la segunda es más perfecta que la otra, por ser más apegada a la ley eterna. El autor menciona una quinta ley que el llama del pecado; trata de decir que esta ley no es ley porque no cumple con los elementos de una ley, pero replica esta idea argumentando que la ley es ley en cuanto a los racionales, mientras los hombres se acerquen a la razón la ley del pecado no es ley, pero mientras más se alejan se dejan llevar por esa ley, que los vuelve viscerales.
Efectos
de la ley
Santo Tomás de Aquino encuentra dos efectos dos efectos en la ley:
1- Volver bueno al hombre, y 2- Permite,
prohíbe, manda y castiga. Del primer efecto Santo Tomas nos dice que la virtud
es lo que hace bueno al hombre, y es virtuoso el que se somete y cumple la
leyes que su legislador creó, y uno de los fines primeros de toda ley es que se
cumpla por lo que el seguir la ley hace bueno a quien la sigue, pero este
cumplimiento sólo puede ser voluntario o conforme a la razón, ya que si se
hace por temor al castigo no lo hace bueno; en esta parte Santo Tomás de Aquino
habla sobre la legitimidad del gobierno tirano, nos dice que la ley del tirano,
que se encamina al bien único del tirano, no es ley pues no cumple con el bien
común, sin embargo no cree que en su todo sea mala, si tiene alguna parte que
guíe al bien común será habrá que seguir y cumplir esa parte. En cuanto a la
segunda cuestión afirma lo dicho ya que encuentra que los actos humanos son:
puramente buenos, por lo que cual la ley manda hacer, puramente malos, por lo
que los prohíben, y neutros o indiferentes que por ser muy poco bueno o muy
poco malos no los manda ni los prohíbe, los permite, más como todo acto vicioso
tiene su reacción, esa reacción, para que no vuelva a repetirse hay que
castigarla; teniendo la ley el fin de regular la conducta de los hombres se
entiende que la ley obra bajo estas cuatro formas.
Artículos científicos.
El preámbulo en la constitución
El Preámbulo de una
Constitución Política constituye uno de los temas más interesantes del Derecho
Constitucional. La inexistencia en algunos de esos textos políticos no enerva
su importancia; sin embargo, la presencia del mismo en la mayoría implica
análisis diferenciales porque los contenidos difieren sustancialmente: unos con
valores y principios elocuentes, otros como proclamas y loas a sus mártires
revolucionarios, otras en cambio con alusiones románticas casi en la defensa de
la ecología; en el escenario internacional de los derechos humanos, sí se
ostenta un norte hermenéutico y una vinculación a los Estados partes en sus
Constituciones y legislaciones internas. Un breve periplo por nuestro
constitucionalismo y por el constitucionalismo mundial permitirá arribar a
algunas conclusiones provisionales para nutrir y mantener el debate académico.
En nuestra tradición jurídica, El Preámbulo es la quintaesencia de la
Constitución, la sustancia de la filosofía que inspira, la síntesis de su
contenido, por esto en Colombia el valor del Preámbulo es de tal magnitud que
una norma contraria a su texto resulta inconstitucional, la Corte se ha
pronunciado en diversas oportunidades en tal sentido; aunque para otras
doctrinas provenientes de latitudes foráneas el Preámbulo apenas es un faro
iluminador de ayuda al intérprete, y para otros Estados el Preámbulo es de tan
poca importancia que ni siquiera existe.
Participación y oposición política en la constitución
política de Colombia
En este texto se establece de manera clara la proscripción a toda forma
de enjuiciamiento secreto u oculto. Se reúnen en el grueso de este trabajo un
conjunto de garantías constitucionales que protegen directamente al ciudadano
de abuso o extralimitaciones del Estado. Se hará emerger los garantismos en
favor de las personas y como carga para el Estado, ratificando el derecho de
libertad y las precisas maneras como puede suspenderse éste derecho, y
recuperarse. Se relacionarán garantías del proceso como el debido proceso, el
principio de legalidad, la favorabilidad, el derecho de defensa y la presunción
de inocencia
Bibliografía.
· Echeverri Quintana, Eudoro [1] , [1] Universidad Libre de Pereira, Páginas: Revista académica e institucional de la UCPR, ISSN-e 0121-1633, Nº.
88, 2010
Sesión 7
Sesión
7
La sesión se llevó a cabo el día miércoles 29 de
mayo de 2019.
En esta sesión la profesora nos comienza a hablar
sobre la administración de los recursos, el gobernante debe garantizar, acceso
a comida, acceso a vivienda, acceso a salud.
Después la profesora hace un recorrido histórico por
como esto se ha intentado llevar a la práctica, los primeros grupos que
lograron asentarse, la sedentarización de la población, nos cuenta el mito de
las lentejas y de la importancia de la comida en estas primeras poblaciones,
alimentos de gran valor nutricional tales como la yuca brava, el tahini. Los
grupos debían asegurar que su población comiera algo que fuera nutritivo aunque
fuera un solo producto, se debe administrar el primer recurso y buscar la reciprocidad.
Reciprocidad: recibo un beneficio y entrego otro
beneficio del mismo valor simbólico
Redistribuir: de manera igualitaria
Construcción urbanística, propiedad privada debe ser
la noción del imperio.
El ejercicio de las guerras y la mayoría de hechos
realizados por el hombre, a través de la historia han sido en busca de algo EL
PODER, en la actualidad los hombres ya tienen el poder y los recursos, aún
prolongan su vida política con el fin de hacer ese ejercicio del poder, ya que
se necesita el ejercicio del poder para así tener la oportunidad de cambiar las
formas de pensamiento, mediante las 5 instituciones de control.
Todos los gobiernos tendrán una institución militar,
para defender su estado y a su población.
Adela cortina: hay cosas que se atemporizan y otras
que se contemporizan
Después la profesora nos hablara sobre la ética las
cuales son reglas del mundo y son además socio culturales, los valores serán
exclusivos de la cultura
.La moral es la práctica de la ética y los
valores, todos deberían de tener
virtudes, para concluir hablando sobre la intuiciones de control, hablamos
sobre Spinoza, con su defición Dios es sensación y
Dios es controlable.
Damos inicio a la presentación de las exposiciones,
el primer texto a exponerse es La republica de platón.
La
republica de Platón.
Está basado
en el pensamiento y conversaciones de Sócrates
Libro primero
Desde este primer capítulo es el personaje
platónico de Sócrates quien dirigirá las discusiones y reflexiones que se vayan
dando en torno a temas relacionados con la naturaleza humana, así como con la
Polis. Así las cosas, el primer
tema abordado por Sócrates en este libro es el de la vejez, el cual
discute con el personaje mayor, y dueño de la casa en donde se encuentran. De
igual forma, entablará a continuación un debate con Trasímaco sobre la
Justicia, cualidad que será representada como la máxima virtud, de la cual
dependen otras, necesarias para establecer una sociedad justa, como primer paso
a la sociedad ideal.
Libro segundo
En el mismo orden de ideas, el
libro segundo de La República también abarca el tema de la
Justicia, sólo que este ve Glaucón y Adimato exponen ante Sócrates
importantes y contundentes argumentos sobre cómo la Justicia es una virtud que
sólo sirve para ganarse un beneplácito divino después de pasar a mejor vida,
mientras que en este mundo lo que permite la acumulación de bienes es
precisamente la Injusticia, que parece en su práctica mucho más beneficiosa
para la vida. Asombrado de este argumento y con la intención de demostrar cómo
la Justicia es una virtud que debe seguir cada individuo, Platón, en voz de
Sócrates comienza entonces a exponer el nacimiento y conformación de lo que es
un estado ideal, donde deba ser la Justicia la cualidad por la cual se muevan
sus gobernantes, guerreros y artesanos, e incluso aquellos considerados como
artistas.
Artículos científicos.
El Dios geométrico de Baruch Spinoza
El presente artículo es una síntesis de la doctrina del Dios
geométrico de Baruch Spinoza, contenida en su Ethica, Ordine Geometrico
Demonstrata de 1677. Dividiremos el estudio en cuatro secciones, a saber, de
Dios, del Alma, del Conocimiento y de la Física, aunque, en definitiva, todas
las partes de la Ética tienen relación directa con Dios, pues en él hallan su
último fundamento. A nuestro juicio, la Ética spinoziana es la expresión más
lograda del monismo racionalista de la modernidad, como intentaremos mostrar en
las páginas siguientes.
La reformulación discursiva en el griego antiguo
Los diálogos de Platón constituyen una de las creaciones más
fascinantes de la humanidad. Con independencia de la universalidad de sus
principales temas, que son todavía hoy las grandes preocupaciones del mundo, la
naturalidad de la forma en que los personajes dialogan en sus páginas
trasciende toda brecha temporal y sigue cautivando a miles de lectores a través
de los siglos. Esta tesis doctoral tiene por objeto una aproximación al diálogo
platónico en tanto que conversación humana, centrándose en el análisis de los
contextos de reformulación discursiva. Ello se ha llevado a cabo con auxilio de
una metodología onomasiológica, cuyo objetivo ha sido la descripción
cualitativa de los diferentes procedimientos por los que se llevan a cabo estas
funciones discursivas a partir de las evidencias arrojadas por La República de
Platón, diálogo que sirve de corpus a este trabajo. Se trata, por tanto, de una
investigación filológica y lingüística del griego antiguo, contextualizable en
el área del análisis de la conversación y del discurso. Se han tenido en cuenta
las operaciones reformulativas de paráfrasis, corrección, ejemplificación y
recapitulación, además de otras operaciones no parafrásticas. Se ha analizado
también, de forma general, el espectro funcional de la repetición en el
diálogo, así como el uso de expresiones de comentario metadiscursivo. Se ha
procurado poner en conexión la fenomenología reformulativa y restantes
mecanismos de producción discursiva analizados con la problemática naturaleza
del diálogo platónico entre lo oral y lo escrito.
Bibliografía
- Rómulo
Ramírez Daza y García, Metafísica y
Persona, ISSN-e 1989-4996, Nº. 8, 2012, págs. 163-177
- Rodrigo Verano, En la Universidad
de Sevilla ( España ) en 2015
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